Caso de estudio: montando un SOC con Microsoft Sentinel
La mayoría de labs de ciberseguridad parecen demos. Yo quería justo lo contrario: montar un SOC en miniatura pero de verdad, de principio a fin, sobre Microsoft Sentinel en Azure. Aquí cuento cómo lo hice, qué decisiones tomé y qué aprendí. Es también parte de mi camino de especialización en seguridad de identidad y cloud en entornos Microsoft.
Y la decisión más importante la tomé antes de tocar nada: en lugar de meter mil fuentes de datos para que pareciera completo, lo centré en un solo dominio bien entendido: la identidad. Porque la identidad es hoy el verdadero perímetro, y porque prefiero entender a fondo dos detecciones que coleccionar veinte que no sé ni por qué saltan.
La arquitectura, de punta a punta
El flujo completo del lab es este:
- Microsoft Entra ID genera los audit logs (creación de usuarios, asignación de roles, etc.).
- Un data connector los lleva a un Log Analytics Workspace (
lab-sentinel). - Microsoft Sentinel evalúa esos eventos con mis reglas analíticas.
- Cuando una regla casa, se genera un incidente con sus entidades mapeadas.
- El incidente es visible en el portal de Defender XDR (mi consola SOC unificada) y dispara un playbook (Logic App) que manda una notificación por correo.
Es pequeño, sí, pero cierra el círculo entero: del log a la detección, del incidente a la respuesta automatizada.
Detección: ingeniería, no acumulación
Desplegué dos reglas analíticas en Sentinel, las dos mapeadas a MITRE ATT&CK, que es lo que da contexto a una alerta:
- Creación de cuenta de usuario en Entra ID — técnica
T1136.003, severidad baja. - Asignación de rol — técnica
T1098.003, severidad media.
Y una hunting query orientada a un movimiento más sutil: creación de service principals (T1098.001), de esos que pueden pasar desapercibidos y abrir una puerta de persistencia en la nube.
¿Por qué estas y no otras? Porque son acciones de identidad de alto valor: si alguien crea un usuario, se asigna un rol o registra un service principal sin que toque, eso es exactamente lo que quieres ver. Menos ruido, más señal.
Validación: que la detección de verdad detecte
Una regla que no has probado no es una detección, es una esperanza. Así que validé cada detección de punta a punta generando los eventos de forma controlada y comprobando que disparaban el incidente esperado. Revisé el primer incidente en el portal de Defender con el mapeo completo de entidades (usuario, acción, contexto), que es justo lo que un analista necesita para investigar rápido.
Automatización: el toque SOAR
Monté un playbook con Logic Apps que, al generarse un incidente, envía una notificación por correo con metadatos dinámicos del propio incidente. Nada de un email genérico: el aviso lleva la información del caso concreto. Es el primer paso del SOAR, y entender cómo se construye esa automatización vale tanto como la propia detección.
Visibilidad: un workbook con foco
Por último, un workbook propio, Identity Threat Overview, con cinco paneles centrados en amenazas de identidad. Otra vez la misma filosofía: no llenarlo de gráficas bonitas, sino tener la visibilidad justa para entender el estado del entorno de un vistazo.
Lo que me llevo
Cuando empiezas en Blue Team es fácil pensar que esto va de tener más reglas, más fuentes y más dashboards. Cuanto más montaba el lab, más claro lo veía al revés: lo difícil es decidir qué dejar fuera. Hacerlo pequeño y entender bien cada parte me ha enseñado más que cualquier curso.
Y algo que para mí no es opcional: documentarlo todo. En el repo está la arquitectura, las queries KQL, los exports JSON de las reglas, el playbook, el workbook, las capturas y hasta una retrospectiva de lecciones aprendidas. Una detección que no puedes revisar ni reproducir, no sirve.
Esto cierra la primera fase del lab (v1.0). A partir de aquí lo iré ampliando con más fuentes y detecciones, mientras sigo profundizando en Microsoft Sentinel, Identity Security y Cloud Security en Azure.
🔗 Repositorio completo: github.com/juanrc98/microsoft-sentinel-lab